"Detrás de un gran dictador africano, siempre hay un buen demócrata europeo, casi siempre francés"

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad es que -desgraciadamente-, y muchas veces a través de poderosas empresas multinacionales, algunos gobiernos de países formalmente democráticos -Francia, Inglaterra, Bélgica, Estados Unidos, etc.-  amparan, tutelan, protegen, sostienen y hasta bendicen a gobiernos y regímenes dictatoriales. Con razón se les denomina "democracias dictatoriales". Son los que dictan, y muy duramente -a través de organismos intrínsecamente antidemocráticos (FMI, Banco Mundial)- las condiciones de vida de las poblaciones africanas.

La verdad es que las superpotencias mercantiles de los países democráticos  proponen, deponen, reponen, componen, descomponen, imponen gobiernos en África, siempre en contra de los intereses y del desarrollo de las poblaciones. Gran parte de la corrupción existente en las administraciones africanas es debida a la mayor presencia de poderosos corruptores. Y las Embajadas juegan un papel muy sucio en todas estas historias de corrupción, de sangre y de sudores. Una actitud humilde y un repaso sereno a la reciente historia evitará la fácil acusación de demagogia.

Lee el artículo titulado

"La corrupción democrática"

La verdad es que, para mantener este estado de cosas favorables a sus intereses, algunos países -Francia a la cabeza- mantienen fuerzas militares colaboracionistas con las dictaduras fascistas, como las que componen el Club de Dictadores de la Francofonía. Las fuerzas ocupantes NO están precisamente para garantizar la liberté, egalité et fraternité, sino para todo lo contrario.

Siempre fue así: Los intereses franceses valen más que las vidas de las personas

Y porque -como está más que demostrado- no están en "misión de paz" ni para defender los intereses vitales de las poblaciones africanas frente a las agresiones de sus propios gobernantes, es justo, necesario y urgente que en Camerún, en Chad, en Gabón, en Centroáfrica, en Djibuti, Togo, etc. empiece a oírse con fuerza el grito:

¡NO A LA OCUPACIÓN DE ÁFRICA POR FUERZAS MILITARES EXTRANJERAS ALIADAS DE LAS DICTADURAS!

Lee la "Carta abierta al presidente Aznar"

 
 
 

 

SOS ÀFRICA © 2001 · Ronda de la Universitat 20, 1-2 

CAT-08007 BARCELONA (ESPAÑA)

93 412 66 77

93 412 03 45