¿Puede evangelizar un misionero "pagano"

 

 

El África de los viejos iniciados ha venido previniendo a los misioneros y misioneras de esta manera y desde tiempo ha:

"Si quieres saber lo que soy,

si quieres que te enseñe lo que sé,

deja momentáneamente de ser lo que eres

y olvida lo que sabes"

(Tierno Bokar, el sabio de Bandiagara)

La mayoría -Sí, la mayoría- de los misioneros y misioneras no quieren encarnarse ni convertirse. Les da cosa encarnarse en culturas inferiores. En pleno siglo XXI todavía aterrizan en África, enviados por Congregaciones y Monasterios europeos, como hemos podido comprobar (2007), personal misionero que no se ha preocupado lo más mínimo en informarse sobre África en general, sobre el país de destino en particular y muchísimo menos sobre la cultura autóctona de la región donde se supone que plantará su tienda para habitar ¿entre los africanos?. Van con el complejo de que no tienen que aprender sino mucho que enseñar, mucho que salvar, mucho que predicar, mucho que redimir. Salvo contadas excepciones, y en el marco de las dictaduras coloniales, siempre han tenido la pretensión de que fueran los nativos los que hicieran el doble esfuerzo de aprender la lengua y cultura del misionero y de abrazar su fe. ¿Saben lo mucho que se han reído y se ríen muchos africanos conocedores de ambas culturas cuando escuchan la interpretación que hace el catequista de las palabras del misionero "pagano"? Éste no sabe que está poniendo obstáculos, él mismo, a su presunta acción evangelizadora. Por vago, por no querer esforzarse. Encima, hasta no hace mucho se decía de los africanos: que eran "inaccesibles a las sublimes verdades del Evangelio". Así es como la misión, en África, no acaba nunca. Pablo ayudaba a constituir comunidades y se iba. Confiaba en el Espíritu Santo. Claro que él evangelizaba y no cristianizaba. La desconfianza es lo que predomina en el viejo estilo de misión que perdura hasta hoy. El misionero se hace imprescindible, omnipresente. La misión es infinita y muchas iglesias siguen presididas por obispos foráneos con la excusa de la catolicidad unidireccional, no recíproca. Desde la teología de la inculturación, es un insulto a los humanos y una falta de confianza en el Espíritu Santo.

NOTA: Basta ya de escudarse siempre en la "labor social" que están realizando en África y en la supuesta vida heroica de algunos para evitar la crítica y para no sacar elementos de reflexión ofrecidos por creyentes de otras culturas que entendemos, porque lo hemos vivido, que la evangelización ha sido sobre todo cristianización. Por favor, lee el siguiente extracto del artículo que publicaremos próximamente.

"Ser "africano con los africanos" exige sumergirse de lleno en las culturas de los africanos. Exige vaciarse de sí mismo y de los complejos etnocéntricos de superioridad, de sabiduría; exige "bautizarse", nacer de nuevo en una cultura diferente a la del país natal del misionero o misionera, país éste donde muy probablemente vivía en unas condiciones ventajosas y tenía quizás unos derechos divinos que en la pobre y rica África no puede pretender retener ávidamente. El misionero, la misionera, debe saber humillarse, hasta la muerte si es preciso; humillarse realmente no para que él sea exaltado en las revistas apologéticas, sino para que al nombre de Jesús los nativos puedan doblar las rodillas (no en el sentido que se hace frente al papa, obispos, reyes, etc.) y confesar que Jesús es Señor para gloria de Dios Padre. El "bautismo cultural" del misionero, como medio de africanización, significa convivir, conmorir y conresucitar con los nativos en las aguas de sus culturas y allí donde se desenvuelve la vida cotidiana de aquellos. El misionero que no ha sido bautizado culturalmente es, innegablemente, un orgulloso "pagano", un verdadero "bárbaro" y, pese a su sabiduría extranjera, también es un inculto o analfabeto (desconoce el elemental código gramatical o cultural) a los ojos de los nativos. Tras largos años de impermeabilidad, su puesto no está en África, sino en su país de origen. En el nuevo estilo de misión evangelizadora (que no cristianizadora), los misioneros y misionera "paganos" no pueden evangelizar a quienes, según ellos, son paganos. Ayer como hoy, los errores siguen siendo los mismos".

La Trata de vocaciones o Vocaciones Cautivas

Racismo de comunión diaria

Poder, honor y gloria
Monasterios y Conventos "Coyotes"

Próximamente podrás leer: "¿Puede evangelizar un misionero 'pagano'?"

Carta abierta Fr. Rodrigo Díez. Secretario provincial. Agustinos Recoletos.

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